martes, 3 de julio de 2012

Parafraseando a Sigmund Freud en Más allá del principio del placer, dejemos que el poeta nos consuele de los lentos progresos de nuestro conocimiento:

Si no se puede avanzar volando,
bueno es progresar cojeando,
pues está escrito que no es pecado el cojear.

Friedrich Rückert, Die Mekamen des al-Hariri

2 comentarios:

W dijo...

Mi querida A:

A pesar de mi tristeza, coraje y frustración... seguiré cojeando... hasta que la muerte me lo impida...

Besos muchos

Angeek dijo...

W:
¡Abrazos! Seremos dos. Se te extraña.